En el tercer episodio de La Conversación, tres expertos analizan los dilemas éticos, políticos y sociales que plantea el avance acelerado de la inteligencia artificial. Entre promesas de progreso y temores de reemplazo, la IA se expande más rápido de lo que podemos comprender. ¿Estamos aún a tiempo de decidir su rumbo?
La inteligencia artificial (IA) aparece cada vez con más frecuencia en nuestras conversaciones. Es un concepto que se ha infiltrado en casi todas las áreas de nuestra vida cotidiana. Herramientas como ChatGPT se han convertido en consultores diarios; algoritmos de IA deciden qué vemos en redes sociales, organizan el tránsito urbano, hacen diagnósticos médicos, recomiendan canciones, corrigen textos, administran nuestros servicios públicos. Y, sin embargo, cuando hablamos de inteligencia artificial, ¿de qué hablamos?
Muchas veces el concepto parece tan amplio e inabarcable que no sabemos por dónde empezar. Circulan discursos apocalípticos —“la IA es el fin del mundo”— y otros desbordados de optimismo —“la IA va a solucionar todos nuestros problemas”. Y, curiosamente, muchas veces creemos en ambas cosas al mismo tiempo.
En un intento por bajar a tierra esta conversación, Infobae reunió a tres expertos argentinos que trabajan activamente con esta tecnología: Santiago Siri, emprendedor y activista enfocado en democracia digital y blockchain; Julia Pomares, politóloga con experiencia en la gobernanza de IA y exdirectora de CIPPEC; Tomás Balmaceda, doctor en Filosofía, investigador del CONICET y divulgador sobre ética y tecnología. La conversación fue moderada por el periodista Gonzalo Sánchez y forma parte de La Conversación, el nuevo ciclo audiovisual de Infobae disponible en YouTube, que cada semana propone pensar con profundidad temas clave de la agenda social, política y económica. En este episodio, la pregunta central es clara: ¿Quién controla la inteligencia artificial?
