El avance de la inteligencia artificial marca un punto de inflexión en la discusión sobre los riesgos y límites de la tecnología. Daniel Stilerman, experto en IA y big data detalló en Infobae A las Nueve, los problemas que enfrenta el sector, advirtió sobre la exposición de datos personales y analizó el efecto de la IA en la infancia. La preocupación por el descontrol de sistemas inteligentes, la gestión de la privacidad y la necesidad de nuevas leyes impactan en la vida cotidiana y abren el debate sobre el futuro de la tecnología.
Stilerman aclaró que la IA no tiene voluntad propia ni conciencia, pero advirtió que, en ocasiones, los sistemas no respetan los límites impuestos por sus creadores.
El especialista subrayó que la capacidad de estos sistemas para detectar y explotar fallas en otros programas creció de forma notable en los últimos meses. “Las inteligencias artificiales como ChatGPT o Claude mejoraron mucho en programación y ciberseguridad”, señaló Stilerman.
Sin embargo, remarcó que la decisión de restringir el acceso a los modelos más avanzados responde a la necesidad de evitar que personas malintencionadas los utilicen con fines ilegales.

Privacidad y responsabilidad de los datos personales
Stilerman advirtió sobre el manejo de datos personales y la responsabilidad de los usuarios al emplear herramientas de inteligencia artificial. “Cuantos más datos tienen las compañías, más poder tienen”, afirmó. Recomendó elegir versiones pagas siempre que sea posible, ya que estas ofrecen mayor control sobre la privacidad y el uso de la información.
El especialista explicó que, aunque existen opciones de configuración para evitar que la IA utilice datos personales, el usuario debe leer detenidamente los términos y condiciones de cada servicio.
De forma continua, el experto aseguró que empresas como OpenAI, Google y Anthropic muestran una preocupación real por la seguridad y la privacidad, pero advirtió sobre los riesgos de utilizar aplicaciones desconocidas o poco confiables.
Sobre la responsabilidad legal, Stilerman señala la ausencia de jurisprudencia y legislación clara en torno al uso de inteligencia artificial y los posibles daños que pueda causar. “En los términos y condiciones, la responsabilidad recae sobre el usuario”, puntualizó el especialista. Esta situación genera incertidumbre sobre cómo actuar ante eventuales incidentes.
Impacto de la IA en la educación y la infancia
Stilerman sostuvo que el uso de inteligencia artificial en la educación requiere un enfoque crítico. Citó estudios recientes que muestran que los niños y adolescentes que resuelven problemas con ayuda de IA comprenden menos el proceso que aquellos que lo hacen sin asistencia. “Cuando los chicos usan inteligencia artificial, inmediatamente son menos inteligentes que si no la usaban”, enfatizó.
El especialista recomendó limitar el acceso de los menores a la inteligencia artificial en el ámbito escolar. Sugirió que los adultos deben aprender a utilizar estas herramientas, ya que la mayoría de los trabajos cambiarán en los próximos años. Sin embargo, insistió en que los niños deben enfrentar desafíos y resolver problemas por sí mismos antes de recurrir a la tecnología.
Stilerman destacó que, si bien la IA puede ser una herramienta pedagógica útil para complementar el aprendizaje, no conviene que los menores la utilicen sin supervisión. Prefirió el uso de IA educativa antes que la exposición a redes sociales, pero aclaró que ninguna de las opciones resulta completamente inocua. “Hay que sacarle la inteligencia artificial a los chicos en la escuela, no la tienen que usar”, sostuvo.
Regulaciones internacionales y casos recientes
Stilerman analizó la regulación internacional y mencionó la iniciativa de China, que estableció normas para agentes de IA con apariencia humana o que simulan empatía. Resaltó la importancia de que los usuarios sepan cuándo interactúan con una máquina y no con una persona. “Me parece sano para la sociedad que la inteligencia artificial deba aclarar que es una inteligencia artificial”, afirmó.
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El especialista observó que en algunos países ya no se considera causa justificada despedir personal por reemplazo con IA sin indemnización. Explicóque la legislación busca equilibrar la protección laboral y el avance tecnológico. Stilerman también advirtió que el reemplazo total de personas por IA no siempre funciona y que muchas veces los sistemas requieren recontratar a quienes se habían desvinculado.
Al mismo tiempo, Stilerman señaló que la adopción de IA transforma profesiones y tareas, pero la mayoría de los despidos masivos informados en los medios no se relacionan directamente con esta tecnología. Recomendó a los trabajadores formarse en el uso de inteligencia artificial para adaptarse a los cambios y aprovechar las oportunidades laborales emergentes.

